El verano de 2025 está dejando una huella ambivalente en el Camino de Santiago. Mientras las cifras acumuladas de peregrinos baten récords históricos, los meses de julio y agosto muestran señales de alerta: incendios, subida de precios, transportes interrumpidos y cambios en las preferencias de los viajeros están transformando el pulso de esta ruta milenaria.
Incendios y desinformación: “Los caminos siguen abiertos y seguros”
Las imágenes de incendios arrasando zonas de Galicia y Castilla y León provocaron alarma entre los peregrinos. Algunos tramos se vieron afectados temporalmente por cortes de carreteras y el tren entre Madrid y Galicia estuvo suspendido durante una semana. Sin embargo, las autoridades y la Asociación Gallega de Albergues Privados insisten en que los tramos permanecen abiertos y que la ruta sigue siendo segura.
Pese a ello, la desinformación provocó cancelaciones en reservas de albergues privados, especialmente de peregrinos extranjeros que temían por su seguridad. “El Camino está abierto, pero el miedo ha hecho daño”, señalan desde la asociación.
Un Camino más caro y selectivo
El aumento del turismo internacional y la inflación han elevado el coste medio de hacer el Camino.
- Los albergues públicos siguen ofreciendo precios asequibles (5-10 € por noche), pero cada vez tienen mayor demanda.
- Los albergues privados rondan los 20-40 €, mientras que pensiones y hoteles superan fácilmente los 40-60 €.
- Las casas rurales y hoteles premium se sitúan por encima de los 100 € la noche.
Este encarecimiento ha provocado cambios en el perfil del peregrino: muchos buscan experiencias más cómodas, mientras que quienes hacen el Camino con bajo presupuesto planifican con más detalle para asegurar cama.
El mapa de las rutas: auge del Camino de la Costa
La variedad de opciones es cada vez mayor. El Camino de la Costa continúa creciendo y consolidándose como una alternativa en auge: más tranquilo, más verde y con menos aglomeraciones. Por otro lado, el Camino Francés y el Camino Portugués registran descensos, aunque siguen siendo rutas icónicas.
- El 44 % de los peregrinos españoles sigue eligiendo el Camino Francés, una tradición que se mantiene.
- Los peregrinos estadounidenses destacan entre los extranjeros y muchos optan por el Camino Portugués para empezar su experiencia.
- En 2022, el Camino vivió una masificación histórica tras la pandemia; hoy, las cifras son récord, pero están más distribuidas entre las diferentes rutas.
Un verano de contrastes
Aunque julio y agosto son tradicionalmente los meses más concurridos, el Camino está experimentando un cambio de patrón:
- Más peregrinos que nunca, pero menos aglomeración en ciertos tramos.
- Precios más altos, que llevan a una experiencia más planificada.
- Cancelaciones injustificadas que dañan al sector de los albergues privados, aunque las rutas siguen abiertas y seguras.
- Rutas nuevas en alza, como el Camino de la Costa, que gana peso frente al Francés y Portugués.

Este verano no es solo una etapa más en la historia del Camino: es un reflejo de cómo evoluciona una tradición milenaria que se adapta a las circunstancias climáticas, económicas y culturales sin perder su esencia.


















