Caminar el Camino de Santiago es una experiencia transformadora, pero también un reto físico que puede provocar molestias, dolores o lesiones si no se prepara bien. Tanto si eres un peregrino primerizo como si repites aventura, es importante saber cómo evitar lesiones comunes en el Camino y cómo prevenirlas te ayudará a disfrutar del recorrido con seguridad, bienestar y energía.
1. Ampollas: la lesión más habitual del peregrino
Las ampollas aparecen por la fricción continua entre el pie y el calzado. Aunque son pequeñas, pueden arruinar etapas enteras. Para evitarlas te recomendamos:
- Usa calzado adecuado, ya sea bota o zapatilla de trekking, siempre bien adaptada al pie.
- Procura estar acostumbrada a el calzado semanas antes del Camino.
- Utiliza calcetines técnicos que evacúen la humedad.
- Mantén los pies secos y aireados en los descansos.
2. Tendinitis: dolor por sobrecarga
La tendinitis en el tendón de Aquiles o en la rodilla es muy común debido al peso de la mochila y a las largas distancias. Cómo evitarla:
- Calienta antes de empezar a caminar. Movimientos circulares en las articulaciones, con calma, pueden ahorrarte muchos dolores. Puedes empezar desde los pies, ir subiendo, hasta la cabeza o al reves.
- Ajusta la mochila para que el peso se reparta correctamente.
- Realiza estiramientos al finalizar cada etapa. Es muy aconsejable, tanto el tren superior (espalda, brazos…) como el tren inferior (piernas, tobillos…).
- Incrementa las distancias de forma progresiva.
3. Fascitis plantar el enemigo silencioso
Este dolor punzante en la planta del pie suele aparecer al levantarse o tras muchas horas caminando. Para prevenirlo:
- Usa plantillas si tienes el arco del pie muy marcado o muy plano. Es aconsejable revisar esto cuando organizas tu camino.
- Estira la planta del pie y el gemelo.
- Evita caminar con calzado muy gastado. Procura que el calzado de descanso también sea adecuado.
4. Dolor lumbar y de espalda
El peso mal distribuido o una mala postura puede generar dolor en la zona lumbar. Para evitarlo:
- Lleva solo lo imprescindible (ideal: 10% de tu peso corporal).
- Ajusta bien la mochila: cinturón lumbar firme y tirantes equilibrados.
- Mantén una postura erguida al caminar.

Ajusta bien la mochila y descansa
5. Rodillas: la articulación más castigada
Las bajadas pronunciadas pueden provocar dolor en la parte frontal de la rodilla. Te aconsejamos:
- Usar bastones de trekking para descargar peso.
- Fortalece cuádriceps y glúteos antes del Camino.
- Evita pasos largos en las bajadas.
Consejos generales para evitar lesiones en el Camino
- Entrena antes de empezar: caminatas progresivas de 10 a 20 km.
- Hidrátate bien: la deshidratación aumenta el riesgo de calambres.
- Descansa cuando lo necesites: escuchar al cuerpo es clave.
- Cuida tus pies: revisa ampollas, uñas y puntos de presión cada día.
- Elige bien la mochila y el calzado.
- Y descansa siempre que puedas.
La llegada a Santiago, un momento indescriptible

Caminar sin prisas, con conciencia y prevención, permite que la llegada al destino se viva con orgullo, alivio y satisfacción. Porque el verdadero logro no es solo llegar, sino hacerlo con el cuerpo sano, evitar lesiones comunes en el Camino , con mente tranquila y la sensación de haber disfrutado cada paso del recorrido.


















